Hoy en Chile la política es una actividad de poco prestigio y los políticos son personas poco confiables, esto lo vemos tanto en las encuestas como en nuestras conversaciones cotidianas. La política como una virtud cívica es una experiencia cada vez menos presente en nuestra democracia. Por otra parte, para muchos la política sigue siendo una actividad imprescindible en su vida. Recuperar la política como una práctica virtuosa, deseable, digna y necesaria es el gran desafío de Chile Primero. Tanto es así, que si no lo logramos Chile Primero no será factible. Nuestro desafío es que 35.000 ciudadanos confiemos en que juntos es posible hacer de chile un país más justo y emprendedor a la vez.
Para cultivar esta confianza es imprescindible que nuestro estilo en Chile Primero esté basado en la confianza, la impecabilidad y el respeto, y al mismo tiempo en la franqueza y la pasión por cumplir con nuestro compromiso con Chile.
Hace una semana en una reunión con los coordinadores comunales de Chile Primero de la Región Metropolitana, la coordinadora de La Pintana nos decía “nuestro principal dificultad es la abulia y la desconfianza”.
Nuestro desafío no es ganarle a los otros partidos políticos, sino ganarle a la desconfianza y a la falta de compromiso con Chile.